Proyecto de ley sobre inmigración ilegal en Italia: una luz de alerta ante el racismo y la discriminación
En la muy gélida jornada del 30 de enero de 1933, Berlín recibió la noticia de que la agonizante República de Weimar (la débil democracia surgida tras la derrota alemana en la Gran Guerra de 1914-1918) tenía un nuevo canciller: Adolf Hitler.
Daba comienzo el Tercer Reich alemán, destinado a durar mil años, pero que sólo vivió durante doce, demostrando una sorprendente capacidad de destrucción humana, que no dejó ningún aspecto de la vida de los alemanes y, luego, de varios millones de europeos, fuera de su control y manipulación.
